Un mundo maravilloso

En un mundo maravilloso no habría violencia, en un mundo maravilloso no habría pobreza, en un mundo maravilloso no habría accidentes ni se averiarían los coches… pero claro, no estamos en un mundo maravilloso, estamos en el mundo real aunque a veces pagaríamos por no estar en este mundo en el que se ven tantas injusticias.

Pero claro, que este mundo no sea todo lo maravillosos que esperamos no tiene por qué influir de una manera negativa en nuestras vidas que realmente sí que puede ser maravillosa. Podemos hacer que nuestra vida sea genial, viviendo bien, sintiéndonos fenomenal y no dejando para después lo que se puede hace en el acto. Son muchas las personas que van a aplazando cosas importantes de la vida, del día a día y estos pequeños retrasos pueden ser la diferencia entre tener una vida maravillosa y tener una vida normal.

Si dejamos el coche a la buena de Dios y no nos preocupamos por el acabará pasándonos factura es decir, si nos olvidamos de las revisiones y de los mantenimientos acabaremos necesitando con urgencia recambios usados coches por qué claro, todo tienen que tener una supervisión, todo debe de estar controlado para evitar posibles averías que nos llevaran de cabeza y con prisa a necesitar los servicios de tudesguace.com un desguace en el que podemos encontrar todas las piezas y los repuestos que necesitará nuestro coche en un momento dado.

En un mundo maravilloso los coches no se averiarían justo cuando más los necesitamos, justo antes de las vacaciones, o cuando hay que salir de viaje, o cuando hay que llevar a los niños al cole o justo cuando ya llegamos tarde al trabajo. En un mundo maravillosos estas cosas no ocurren, pero como ya hemos dicho, no estamos en un mundo maravilloso (todavía) y las consecuencias de pasar olímpicamente del coche puede tener unas consecuencias catastróficas que nos impidan seguir con nuestra vida tal y como la llevamos hasta el momento.

Una vida plena, una vida maravillosa nos colma de felicidad, claro, con sus cosas malas por supuesto, pero sí que nos hace felices la mayoría del tiempo y eso es algo que debemos de explotar, la necesidad de sentirse bien, ser felices e intentar hacer felices a los demás.
Podemos imaginar que vivimos en ese mundo, en el maravilloso, en el que todo va bien y nadie sufre por nada.