Cosas que piensas que les pasa a los demas menos a ti

Hartos de ver las noticias cada día, las tragedias que suceden y todo lo malo que podemos encontrar, nos quedamos absortos pensando en que el mundo cada vez está más loco. La verdad es que nunca pensamos es que nos pueda pasar a nosotros, sobre todo cuando vivimos en un pueblo pequeño en el que apenas pasa cosas interesantes que nos puedan llamar la atención. Lo que ocurre es que nadie estamos exentos de nada y en el lugar más pequeño, en el sitio donde menos nos lo podemos imaginar es cuando nos puede suceder la tragedia, en mi caso por ejemplo no hubo que lamentar de manera humana, pero si dolió de manera material. Exactamente fue hace unos meses en los que disfrutábamos de las fiestas del pueblo, la verdad es que en un sitio pequeño nos conocemos todos y parece que incluso salimos en familia, puede que entre unos y otros pueda haber rifirrafes, pero nunca piensas que te pueda salpicar de una manera tan directa.

Pues bien disfrutábamos de una verbena bastante tranquila, todos nos reíamos y bailábamos, pero como en toda fiesta el alcohol siempre se sale con la suya y saca lo peor de la gente en los momentos en los que parece que mejor se lo está pasando. Eran dos vecinos de la zona y como no se puede dialogar de una manera tranquila todo hacia presagiar lo peor que llegaran a las manos, pero al final entre unos y otros conseguimos que la sangre no llegara al rio como se suele decir en mi pueblo y uno de ellos se marchó casi cabizbajo. Pensando que todo había quedado en el susto seguimos con la verbena, hasta que de pronto un humo muy negro llamó nuestra atención, cuando corrimos a ver que era nos dimos cuenta que un par de coches estaban ardiendo no del todo, pero poco les faltaría si nos hacíamos algo enseguida.

Como pudimos haciendo una cadena humana conseguimos apagarlos cuando aprecie que se trataba de mi coche ya que con los nervios no me había percatado de que lo había dejado allí. El otro hombre en un momento de ira fue a vengarse con el coche del otro pagando yo también todos los platos rotos, al final no me quedó otra que vender coche para chatarra y como la justicia va lenta no me queda otra que esperar para ver qué puede pasar.